España jugó con fuego

A veces la grandeza en fútbol te la da una sola cosa: los resultados. Y el de hoy es de las únicas cosas que salvar de una selección que va y viene mientras despeja dudas por un lado y las enciende por otro. Los de del Bosque no estuvieron a la altura de una Croacia rocosa y peleona que estuvo a un gol de apearnos de la Euro. Mal partido de la Selección que no vio, hasta la salida de Navas, el final del túnel en el que se había convertido la segunda parte.

Complacencia, atasco mental o simple falta de ritmo, está por ver qué les falta a los chicos de del Bosque que han sembrado dudas cada vez que se han enfrentado a un rival de peso. El de hoy fue un caso así. El caso es que España comenzó la primera parte ambiciosa, sólo detenida por la contundencia táctica de una Croacia que no debaja pasar una. Y las que se les colaban a los de Bilic se convertían en ocasiones de un gol que no llegaba. Stark miraba a otro lado y el empate se mantenía hasta que el gol de Cassano complicaba las cosas y espoleaba a una Croacia a la que no le valía el empate.

Los primeros minutos de la segunda parte fueron los más duros para España. Una Croacia hambrienta puso contra las cuerdas a un equipo que no acababa de carburar y que se salvó gracias a las intervenciones brillantes de Casillas, que le sacó un disparo a bocajarro a Rakitic desde el pico del área. Coracia llegaba a borbotones y España no encontraba su sitio. Fue la salida de Navas por la derecha y la entrada en el campo de Cesc las que dieron al equipo hambre y ganas. Con el cambio del sevillano y Fàbregas en el campo España quiso el balón y se vio más identificada. Con ambición y frescura creó peligro en la puerta de Pletikosa hasta la llegada del gol del extremo del Sevilla. Oficio en defensa y temple en los minutos finales y la clasificación estaba hecha. Se esfumaron los “biscottos” y España pasa como primera de grupo con 7 puntos, dejando a Italia segunda con 5. Croacia, a la que le faltó un gol, dice adiós a una Euro en la que ha merecido más.

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Los bajitos apuntan, Torres dispara

La selección española encarriló hoy con su victoria ante Irlanda el paso a los cuartos de final de esta Euro. A los de Del Bosque les vale un empate con Croacia para clasificarse a la siguiente ronda.

España venció con contundencia a una Irlanda que no estuvo a la altura. Los “Green boys” encajaron el primer gol con un potente disparo del fuenlabreño que disipaba así todos los rumores que había levantado su actuación ante Italia.  La Selección despejó dudas tras su debut ante los de Prandelli y aprovechó la ocasión para alejar a dos fantasamas: su falta de gol y el papel de Torres en el equipo. Sin embargo, la falta de definición sigue planeando al equipo que “sólo” pudo golear a un rival sin recursos en la segunda parte.  Sin embargo, Irlanda, a base de orgullo y balones largos llegó a asustar a Casillas. Todo un espejismo que se esfumó cuando los bajitos se pusieron peligrosos, no basta con tocarla.

Silva, Iniesta y Cesc

La “Roja” hace su mejor fútbol cuando tiene en el campo a sus mejores futbolistas. Hasta ahí está claro. La clave es que cuando estos se ponen las pilas el juego es fluido y el equipo llegador y muy peligroso. Silva enorme todo el partido, resolvió magistralmente un fallo defensivo de los irlandeses y puso el 2-0 en el marcador a los 4 min. de la segunda parte.  El tercero llegó cuando Irlanda, picada, dejó espacios atrás. Carrera del delantero del Chelsea y goleada encarrilada hasta la llegada del cuarto y definitivo gol de Cesc en el min. 83. El de Arenys salió supliendo a Torres y cumplió en su papel de falso 9.

Un Eurocopa con importantes ausencias



La presente edición de esta Eurocopa va a estar marcada por la ausencia de grandes jugadores. Algunos de ellos, grandes estrellas. Otros, con menos caché pero de gran importancia en sus equipos.

Siete selecciones afectadas

Inglaterra está en cuadros. Ha perdido a uno de sus jugadores más importantes, Frank Lampard, lesionado en el muslo el pasado miércoles 30 y que dice así adiós a su última gran cita internacional. El sistema defensivo inglés también va a sufrir en sus primeros partidos. Gareth Barry, centrocampista de contención se lesionó en los abdominales en el preparatorio que Inglaterra disputó contra Noruega el pasado 26 de mayo. Una baja a la que se suma la del central Gary Cahill tras romperse la mandíbula jugando contra Bélgica el pasado 2 de junio. A la lista de enfermería se une la ausencia de Wayne Rooney durante los dos primeros partidos de Inglaterra en su fase de grupos debido a la suspensión que el punta del Manchester arrastra por la patada que propinó a Dzudovic en el clasificatorio contra Montenegro en octubre de 2011.

España

David Villa fue el máximo goleador de la pasada edición y su baja ha dejado a España con un grave problema de pegada arriba y sin su referente en ataque. En las últimas semanas el asturiano ha sido blanco de continuos rumores sobre su presencia con “La Roja” para esta Eurocopa. Villa se rompió la tibia el pasado 11 de diciembre y pese a que su recuperación ha sido meteórica él mismo decidió descartarse para la lista definitiva de Del Bosque. Además, una lesión en la rodilla ha dejado a Carles Puyol sin jugar su tercera Eurocopa.

Italia

El problema de los “azzurri” no han sido las lesiones sino el escándalo de las apuestas en el país alpino. La supuesta implicación de jugadores de la selección en una red de amaño de partidos ha hecho que Criscito fuera expulsado de la convocatoria mientras que los “bianconeri” Buffon y Bonucci están siendo investigados por las autoridades italianas. A esto se une la posible baja de Andrea Barzagli debido a las molestias musculares que sufre el defensa de la Juve en el gemelo izquierdo y que le hacen ser baja confirmada para el debut de Italia con España.

Croacia

Los “Vatreni” han perdido a su máximo referente ofensivo, el ya ex del Bayern Ivica Olic, que se rompió en el amistoso que los de Bilic jugaron contra Noruega el pasado 2 de junio. A esta baja se unen la del centrocampista Ilicevic, debido a un golpe en el gemelo el pasado miércoles 6 o la de zaguero Dejan Lovren.

Junto a estos cuatro equipos las selecciones de Rusia, Polonia y Dinamarca también han sufrido bajas a última hora. La línea defensiva rusa ha perdido a uno de sus centrales titulares Vasily Berezutski, además de su lateral Roman Shishkin, aquejado de un fuerte brote de gastroenteritis. Además de esto, los guardametas titulares de Polonia y Dinamarca, Lukasz Fabianski y Thomas Sorensen también se quedarán sin Eurocopa por lesión.

Italia: hambre, orgullo y buen juego

Italia es el rival a batir para España dentro del grupo C de esta Eurocopa. La selección alpina no llega a esta fase final en su mejor momento. Tras fracasar en el Mundial de 2010, los de Prandelli se enfrentan a dos retos. Por un lado, lavar la imagen del fútbol italiano, con un Mario Monti que llegó sugerir la suspensión del Calcio debido a los escándalos de las apuestas. Por otro, realizar con éxito en una fase final el cambio generacional de los azules tras ganar el Mundial de 2006 con jugadores míticos como Cannavaro, Zambrotta o Gattuso, y con nuevas caras como Diamanti, Giaccherini o Borini. Hace dos años la “Azzurra” fracasó en Sudáfrica, y el orgullo de los de Prandelli está herido. Eso les hace más peligrosos que nunca.

La estrella

Andrea Pirlo es quien lleva los galones en el centro del campo. El bresciano se enfrenta a la que, posiblemente, sea su última gran cita en el combinado italiano, sin embargo, pese a su edad, 33 años, llega en uno de sus mejores momentos tras llevar a la Juventus a reconquistar la gloria en la Serie A durante la pasada temporada. El veterano jugador de 33 años es el encargado de llevar la batuta en la creación de juego, la principal novedad de Italia en esta Eurocopa, y es que, la selección de Prandelli suma la intención de tratar bien el balón a sus valores clásicos de solidez defensiva, posicionamiento táctico y máxima efectividad en ataque. Que la estrella de un equipo sea un jugador de 33 años es algo que puede marcar o un éxito o un fracaso rotundos debido a la poca experiencia de muchos de sus jugadores. Sin embargo, por su calidad en la distribución, sus llegadas arriba y su golpeo a balón parado Pirlo sigue siendo Pirlo.

 Atención a

La dupla Balotelli-Cassano puede ser uno de los fenómenos de la Eurocopa, no tanto por su juego o por su efectividad arriba sino por el espectáculo mediático que les rodea y su tendencia a la polémica. Balotelli ha avisado: “si me tiran un plátano, iré a la cárcel”. Antonio Cassano vive una segunda época dorada tras el fiasco de su aventura en Madrid. El de Bari anotó 6 de los 20 goles que hizo la “Squadra” en su clasificación para la fase final de esta Eurocopa.

Clasificación

En la clasificación para una fase final siempre hay sorpresas. Italia no dio pie a ello al machacar con contundencia a sus rivales en el grupo C, en donde sacó al segundo clasificado, Estonia, 10 puntos. Si bien es cierto que su grupo era bastante asequible y tan sólo Serbia podría haberles hecho frente, la fase clasificatoria de Italia muestra que pese a escándalos y la poca experiencia de algunos de sus jugadores, los de Prandelli son tan peligrosos como acostumbran cuando llegan los momentos decisivos.

La historia continúa en Polonia y Ucrania

El próximo 8 de junio dará comienzo en la ciudad de Varsovia la XIV edición de la Eurocopa de Fútbol, la primera celebrada en la Europa del Este. Un campeonato que ha sufrido numerosos cambios desde su primera edición en 1960 y cuya historia repasaremos a continuación.

La URSS de Lev Yashin ganó en 1960 la primera edición del torneo, celebrada en Francia y marcada por la ausencia de grandes potencias futbolísticas como Alemania Federal, Inglaterra o la misma Italia. Por entonces el formato era muy distinto al actual, participaban 16 equipos a doble partido en casa y fuera de los cuáles sólo los cuatro semifinalistas se jugarían el campeonato en la sede oficial. La primera final de la historia de este torneo la ganó la URSS al vencer a Yugoslavia por 2-1 en el Parque de los Príncipes de París. La siguiente edición, en 1964, y con el mismo formato, tuvo lugar en España, dio como vencedor al equipo liderado por Luis Suárez, Amancio o Iríbar ante el vigente campeón, la URSS, en el Santiago Bernabéu. En 1968 cambió el formato y el número de equipos participantes ascendió hasta los 31 equipos en ocho grupos de cuatro selecciones. Los vencedores de cada grupo se jugarían a doble partido el pase a las semifinales, jugadas a partido único en Italia. El vencedor de ese año fue la Italia de Gigi Riva que venció a Yugoslavia 2-0 en el Olímpico de Roma.

El protagonista de esta década fue el portero ruso Lev Yashin. La “Araña Negra” ganó la primera edición del torneo y no pudo revalidar su título por el gol de Marcelino en la final de 1964. El azar, una moneda, determinó la eliminación soviética en Italia en 1968 dejando a la URSS ante las puertas de la que hubiera sido su tercera final continental.

Durante los 70 el campeonato se consolidó y se asentaron las bases del formato actual. En 1972, aún con el formato de la década anterior Europa vio a la Alemania de Gerd Müller conquistar su primer título europeo en la final de Heysel, en Bruselas cuando los germanos derrotaron por un contundente 0-3 a la URSS.  EL gran dominador de la década fue, precisamente Alemania, que llegó a la final de la edición de 1976, cuando cayó ante Checoslovaquia en la tanda de penaltis gracias al mítico lanzamiento de Panenka desde los once metros. Alemania cerró la década en 1980  al imponerse en la final de Roma por 2-1 ante Bélgica.

Durante los 70 el terror del torneo fue el goleador Gerd Müller. El “Torpedo” jugó tres finales, marcando sendos goles y llevándose a tierras germanas dos de las ediciones de la época.

 Los 80 trajeron la modernización del torneo. La edición de 1984 se     disputó en Francia con un formato parecido al actual en la que las  selecciones inscritas en la UEFA disputaba un clasificatorio por grupos que daba derecho a jugar la fase final en Francia. La final de París de 1984 dio como vencedor a la Francia de Platini, que derrotó 2-0 a la España de Camacho, Señor, Santillana o Arconada, cuyo fallo en el gol marcaría la “maldición” del combinado español hasta 2008. La década no dejó a un dominador claro, ya que en la edición de 1988 la Holanda  de Gullit, Rijkaard, Van Basten o Koeman batió a una URSS que quería recuperar la gloria de los 60. Gullit y Van Basten tiñeron el título de naranja al derrotar al combinado soviético por 2-0 en el Olímpico de Múnich.

Michel Platini, con 9 goles en las fases finales, es el jugador destacado en estas ediciones ya que logró llevar a “les bleus” a una época de éxitos que nuestros vecinos sólo pudieron superar tras la llegada de Zinedine Zidane.

Los 90 trajeron dos de las mayores sorpresas en la historia de este campeonato. La edición de 1992 dio como sorprendente ganador a una Dinamarca que había llegado a la fase final. Yugoslavia tenía derecho a jugar la fase final de Suecia en 1992, pero el estallido de la guerra civil en el país balcánico hizo que la UEFA tuviera que invitar a última hora a la selección que, a la postre, vencería en la final a la Alemania de Klinsmaan por 2-0 en Goteborg. Es paradójico que el mujer futbolista de la historia de Dinamarca, Michael Laudrup, se perdiese el torneo por las discrepancias existentes con el seleccionador Richard Moller-Nielsen. Sin embargo, los alemanes se desquitaron de su derrota conquistando su última Eurocopa en 1996 en Wembley, ante una República Checa que dio la sorpresa llegando a la final. Jurgen Klinsmaan disputó dos de las finales de la época, y con 5 goles es, actualmente, el máximo goleador germano en la historia de la Eurocopa.

Los años 2000 trajeron importantes novedades. La edición de Bélgica y Holanda se caracterizó por ser la primera organizada de manera compartida por dos federaciones. En la final de Rotterdam los azules, campeones del mundo en 1998 y liderados por Zinedine Zidane, batieron en la final a la Italia de Cannavaro, Nesta, Maldini o Totti por 2-1. La otra gran sorpresa de este torneo la dio Grecia en 2004. El combinado heleno, muy alejado de la terna de aspirantes, derrotó a la Portugal de Cristiano Ronaldo o Figo por 1-0 en la final de Lisboa. La última edición, en 2008, volvió a traer la organización compartida y sirvió para que la España de Luis Aragonés batiese en la final de Viena a Alemania por 1-0, con un solitario gol de Fernando Torres, que volvía a traer a nuestras vitrinas un título que “La Roja”  había conquistado por primera vez 44 años atrás.