Los mejores momentos de la Euro

En la Historia del fútbol hay momentos míticos que nunca se olvidan. Desde el gol de Maradona a Inglaterra, pasando por el penalti “a lo Panenka” de Zidane, hasta la nariz rota de Luis Enrique. Esta Euro ha dado también momentos que pasarán a la Historia del deporte rey. Veamos alguno de ellos.

Tras una galopada por la izquierda, Jordi Alba, jugador revelación del torneo, encarrila la final contra Italia haciendo el segundo gol antes del fin de la primera parte. España marra la final ante una Italia que poco o nada pudo hacer.

Pirlo estaba llamado a ser el mariscal de campo de una Italia innovadora a la que le gustaba el buen fútbol. El de Brescia cogió la batuta en el partido, dirigiendo al equipo en todos sus encuentros y luego, en momentos decisivos se echó a la “Azzurra” a la espalda. Contra Inglaterra marcó un penalti que supuso la remontada en la tanda para los italianos.


Héroe o villano. Ronaldo no deja indiferente a nadie y tiene tantos detractores como admiradores. El portugués fue el mejor jugador de una Portugal que pasó por el torneo yendo de menos a más. Ronaldo eliminó a Holanda y República Checa, pero se quedó, una vez más, a las puertas de una victoria con su selección en un gran evento.

Junto a Ronaldo, Ibrahimovic tiene la gran desgracia de jugar contra un país que nunca hará nada en una gran cita internacional. Suecia no pasó de la fase de grupos en esta Euro. Pero Ibra dejó su huella en Francia con un gol antológico que acabaría relegando a los galos a ser segundos en su grupo y cruzarse con España. La media volea de Ibrahimovic es, sin duda, el gol de esta Eurocopa.

La polémica sigue a Balotelli allá donde vaya. El punta del City ha hecho una Eurocopa discreta, destacando sólo al final de la competición con sus dos tantos ante Alemania. Contra Inglaterra en cuartos casi pareció más un poste clavado en el área, sin movilidad, sin ideas y siempre eligiendo la peor opción. Sin embargo, contra los alemanes fue protagonista, aprovechando la ocasión para reivindicarse.

Ronaldo y diez más

Cuando pienso en Portugal me acuerdo de la España de hace 15 años, aquella que llegaba a las fases finales sin un mal equipo y volvía con un chasco de narices, eliminada por errores arbitrales o actuaciones lamentables. La Portugal de ahora se parece a ese equipo que la prensa vendía como uno de los mejores. Y motivos para ello hoy. El combinado luso se ha plantado en las semis de esta Eurocopa yendo de menos a más y clasificándose en el “Grupo de la Muerte” por delante de la subcampeona del mundo, Países Bajos, compitiendo con la poderosa Alemania y contra una buena Dinamarca. En esta escalada de juego y efectividad ha destacado la evolución de su estrella, Ronaldo, protagonista de los dos últimos encuentros de los lusos.

Buque insignia

Por las botas del punta madridista pasa el 90% del peligro portugués, mucho más tras la lesión de Postiga. Cristiano Ronaldo es el autor de 3 de los 6 goles de los lusos y por sus botas han caído ya Holanda y República Checa. Ronaldo llega a esta semifinal con más hambre que nunca, tras una temporada brillante con el Madrid en la que ha marcado 46 goles sólo en Liga, cifra que no le ha valido para ser el máximo goleador del campeonato tras ser superado por Messi con 50 tantos. Y es que este pique entre ambos espolea a Ronaldo y le hace aún más peligroso. Ronaldo quiere este año el balón de oro. Además, las cuentas no saldadas con Piqué, Xavi o Iniesta pueden hacer el resto para la motivación del portugués.  La baja forma de Piqué unida al pique de Ronaldo es uno de los elementos más peligrosos para España, que tendrá que recurrir a un sistema de ayudas con Arbeloa, Busquets y Pedro para frenar a Cristiano.

10 más

Portugal no sólo es Ronaldo. Los de Paulo Bento son la revelación del torneo con pocas sorpresas. Quizás su 4-3-3 vea variaciones para frenar a España y podamos ver cómo se desenvuelven los lusos a la contra. Armas para ello tienen, a la velocidad y disparo de Ronaldo de une la habilidad de Nani o la seguridad defensiva de Pepe. Los carrileros son rápidos y con vocación ofensiva, sobre todo el renacido Coentrao. Sin embargo parte del peligro portugués pasa por las botas de sus centrocampistas: la creatividad de Veloso y Moutinho y la versatilidad del mohicano Meireles.