España jugó con fuego

A veces la grandeza en fútbol te la da una sola cosa: los resultados. Y el de hoy es de las únicas cosas que salvar de una selección que va y viene mientras despeja dudas por un lado y las enciende por otro. Los de del Bosque no estuvieron a la altura de una Croacia rocosa y peleona que estuvo a un gol de apearnos de la Euro. Mal partido de la Selección que no vio, hasta la salida de Navas, el final del túnel en el que se había convertido la segunda parte.

Complacencia, atasco mental o simple falta de ritmo, está por ver qué les falta a los chicos de del Bosque que han sembrado dudas cada vez que se han enfrentado a un rival de peso. El de hoy fue un caso así. El caso es que España comenzó la primera parte ambiciosa, sólo detenida por la contundencia táctica de una Croacia que no debaja pasar una. Y las que se les colaban a los de Bilic se convertían en ocasiones de un gol que no llegaba. Stark miraba a otro lado y el empate se mantenía hasta que el gol de Cassano complicaba las cosas y espoleaba a una Croacia a la que no le valía el empate.

Los primeros minutos de la segunda parte fueron los más duros para España. Una Croacia hambrienta puso contra las cuerdas a un equipo que no acababa de carburar y que se salvó gracias a las intervenciones brillantes de Casillas, que le sacó un disparo a bocajarro a Rakitic desde el pico del área. Coracia llegaba a borbotones y España no encontraba su sitio. Fue la salida de Navas por la derecha y la entrada en el campo de Cesc las que dieron al equipo hambre y ganas. Con el cambio del sevillano y Fàbregas en el campo España quiso el balón y se vio más identificada. Con ambición y frescura creó peligro en la puerta de Pletikosa hasta la llegada del gol del extremo del Sevilla. Oficio en defensa y temple en los minutos finales y la clasificación estaba hecha. Se esfumaron los “biscottos” y España pasa como primera de grupo con 7 puntos, dejando a Italia segunda con 5. Croacia, a la que le faltó un gol, dice adiós a una Euro en la que ha merecido más.

Croacia: el tercero en discordia

Croacia llega a esta Eurocopa con el reto de igualar los grandes logros de los 90. Sin Suker, Boban o Jarni, los de Bilic tienen como principal reto sobrevivir a los cocos meditérraneos de España e Italia e intentar sorprender a uno de los dos para clasificarse a cuartos y, una vez allí, tener suerte en los cruces. Ha comenzado esta Euro a un gran nivel, imponiéndose con rotundidad a Irlanda en su partido inicial, aunque la victoria no es ninguna gran sorpresa sí que encarrila a los “Vatreni” para cumplir su primer gran objetivo.

Croacia se caracteriza por tener una defensa bien plantada en la que destaca Vedran Corluka y Pletikosa. Pero sin duda, el gran peligro viene arriba, con el experimentado matador Eduardo da Silva o el último convocado, Kalinic. A su pegada arriba se le une el peligro por la banda izquierda de Darío Srna y, sobre todos ellos la creatividad de Iván Rakitic y el último pase de su estrella, Luka Modric.

La estrella
El gran peligro de los croatas viene en la calidad de su mediapunta Modric. El del Tottenham es un jugador habilidoso, creativo y con recursos. Acusado de borrarse en las grandes citas el croata tiene en esta Eurocopa una oportunidad para redimirse de las críticas. Junto al sevillista Iván Rakitic o el talento de Kranjcar el fútbol de los de Bilic pasará, sin duda, por sus botas. Junto a estas dos estrellas destacan los ya mencionados Corluka y Eduardo, ya venido a menos en el fútbol ucraniano y con el reto de suplir la baja del lesionado Ivica Olic.