Un Eurocopa con importantes ausencias



La presente edición de esta Eurocopa va a estar marcada por la ausencia de grandes jugadores. Algunos de ellos, grandes estrellas. Otros, con menos caché pero de gran importancia en sus equipos.

Siete selecciones afectadas

Inglaterra está en cuadros. Ha perdido a uno de sus jugadores más importantes, Frank Lampard, lesionado en el muslo el pasado miércoles 30 y que dice así adiós a su última gran cita internacional. El sistema defensivo inglés también va a sufrir en sus primeros partidos. Gareth Barry, centrocampista de contención se lesionó en los abdominales en el preparatorio que Inglaterra disputó contra Noruega el pasado 26 de mayo. Una baja a la que se suma la del central Gary Cahill tras romperse la mandíbula jugando contra Bélgica el pasado 2 de junio. A la lista de enfermería se une la ausencia de Wayne Rooney durante los dos primeros partidos de Inglaterra en su fase de grupos debido a la suspensión que el punta del Manchester arrastra por la patada que propinó a Dzudovic en el clasificatorio contra Montenegro en octubre de 2011.

España

David Villa fue el máximo goleador de la pasada edición y su baja ha dejado a España con un grave problema de pegada arriba y sin su referente en ataque. En las últimas semanas el asturiano ha sido blanco de continuos rumores sobre su presencia con “La Roja” para esta Eurocopa. Villa se rompió la tibia el pasado 11 de diciembre y pese a que su recuperación ha sido meteórica él mismo decidió descartarse para la lista definitiva de Del Bosque. Además, una lesión en la rodilla ha dejado a Carles Puyol sin jugar su tercera Eurocopa.

Italia

El problema de los “azzurri” no han sido las lesiones sino el escándalo de las apuestas en el país alpino. La supuesta implicación de jugadores de la selección en una red de amaño de partidos ha hecho que Criscito fuera expulsado de la convocatoria mientras que los “bianconeri” Buffon y Bonucci están siendo investigados por las autoridades italianas. A esto se une la posible baja de Andrea Barzagli debido a las molestias musculares que sufre el defensa de la Juve en el gemelo izquierdo y que le hacen ser baja confirmada para el debut de Italia con España.

Croacia

Los “Vatreni” han perdido a su máximo referente ofensivo, el ya ex del Bayern Ivica Olic, que se rompió en el amistoso que los de Bilic jugaron contra Noruega el pasado 2 de junio. A esta baja se unen la del centrocampista Ilicevic, debido a un golpe en el gemelo el pasado miércoles 6 o la de zaguero Dejan Lovren.

Junto a estos cuatro equipos las selecciones de Rusia, Polonia y Dinamarca también han sufrido bajas a última hora. La línea defensiva rusa ha perdido a uno de sus centrales titulares Vasily Berezutski, además de su lateral Roman Shishkin, aquejado de un fuerte brote de gastroenteritis. Además de esto, los guardametas titulares de Polonia y Dinamarca, Lukasz Fabianski y Thomas Sorensen también se quedarán sin Eurocopa por lesión.

Anuncios

La historia continúa en Polonia y Ucrania

El próximo 8 de junio dará comienzo en la ciudad de Varsovia la XIV edición de la Eurocopa de Fútbol, la primera celebrada en la Europa del Este. Un campeonato que ha sufrido numerosos cambios desde su primera edición en 1960 y cuya historia repasaremos a continuación.

La URSS de Lev Yashin ganó en 1960 la primera edición del torneo, celebrada en Francia y marcada por la ausencia de grandes potencias futbolísticas como Alemania Federal, Inglaterra o la misma Italia. Por entonces el formato era muy distinto al actual, participaban 16 equipos a doble partido en casa y fuera de los cuáles sólo los cuatro semifinalistas se jugarían el campeonato en la sede oficial. La primera final de la historia de este torneo la ganó la URSS al vencer a Yugoslavia por 2-1 en el Parque de los Príncipes de París. La siguiente edición, en 1964, y con el mismo formato, tuvo lugar en España, dio como vencedor al equipo liderado por Luis Suárez, Amancio o Iríbar ante el vigente campeón, la URSS, en el Santiago Bernabéu. En 1968 cambió el formato y el número de equipos participantes ascendió hasta los 31 equipos en ocho grupos de cuatro selecciones. Los vencedores de cada grupo se jugarían a doble partido el pase a las semifinales, jugadas a partido único en Italia. El vencedor de ese año fue la Italia de Gigi Riva que venció a Yugoslavia 2-0 en el Olímpico de Roma.

El protagonista de esta década fue el portero ruso Lev Yashin. La “Araña Negra” ganó la primera edición del torneo y no pudo revalidar su título por el gol de Marcelino en la final de 1964. El azar, una moneda, determinó la eliminación soviética en Italia en 1968 dejando a la URSS ante las puertas de la que hubiera sido su tercera final continental.

Durante los 70 el campeonato se consolidó y se asentaron las bases del formato actual. En 1972, aún con el formato de la década anterior Europa vio a la Alemania de Gerd Müller conquistar su primer título europeo en la final de Heysel, en Bruselas cuando los germanos derrotaron por un contundente 0-3 a la URSS.  EL gran dominador de la década fue, precisamente Alemania, que llegó a la final de la edición de 1976, cuando cayó ante Checoslovaquia en la tanda de penaltis gracias al mítico lanzamiento de Panenka desde los once metros. Alemania cerró la década en 1980  al imponerse en la final de Roma por 2-1 ante Bélgica.

Durante los 70 el terror del torneo fue el goleador Gerd Müller. El “Torpedo” jugó tres finales, marcando sendos goles y llevándose a tierras germanas dos de las ediciones de la época.

 Los 80 trajeron la modernización del torneo. La edición de 1984 se     disputó en Francia con un formato parecido al actual en la que las  selecciones inscritas en la UEFA disputaba un clasificatorio por grupos que daba derecho a jugar la fase final en Francia. La final de París de 1984 dio como vencedor a la Francia de Platini, que derrotó 2-0 a la España de Camacho, Señor, Santillana o Arconada, cuyo fallo en el gol marcaría la “maldición” del combinado español hasta 2008. La década no dejó a un dominador claro, ya que en la edición de 1988 la Holanda  de Gullit, Rijkaard, Van Basten o Koeman batió a una URSS que quería recuperar la gloria de los 60. Gullit y Van Basten tiñeron el título de naranja al derrotar al combinado soviético por 2-0 en el Olímpico de Múnich.

Michel Platini, con 9 goles en las fases finales, es el jugador destacado en estas ediciones ya que logró llevar a “les bleus” a una época de éxitos que nuestros vecinos sólo pudieron superar tras la llegada de Zinedine Zidane.

Los 90 trajeron dos de las mayores sorpresas en la historia de este campeonato. La edición de 1992 dio como sorprendente ganador a una Dinamarca que había llegado a la fase final. Yugoslavia tenía derecho a jugar la fase final de Suecia en 1992, pero el estallido de la guerra civil en el país balcánico hizo que la UEFA tuviera que invitar a última hora a la selección que, a la postre, vencería en la final a la Alemania de Klinsmaan por 2-0 en Goteborg. Es paradójico que el mujer futbolista de la historia de Dinamarca, Michael Laudrup, se perdiese el torneo por las discrepancias existentes con el seleccionador Richard Moller-Nielsen. Sin embargo, los alemanes se desquitaron de su derrota conquistando su última Eurocopa en 1996 en Wembley, ante una República Checa que dio la sorpresa llegando a la final. Jurgen Klinsmaan disputó dos de las finales de la época, y con 5 goles es, actualmente, el máximo goleador germano en la historia de la Eurocopa.

Los años 2000 trajeron importantes novedades. La edición de Bélgica y Holanda se caracterizó por ser la primera organizada de manera compartida por dos federaciones. En la final de Rotterdam los azules, campeones del mundo en 1998 y liderados por Zinedine Zidane, batieron en la final a la Italia de Cannavaro, Nesta, Maldini o Totti por 2-1. La otra gran sorpresa de este torneo la dio Grecia en 2004. El combinado heleno, muy alejado de la terna de aspirantes, derrotó a la Portugal de Cristiano Ronaldo o Figo por 1-0 en la final de Lisboa. La última edición, en 2008, volvió a traer la organización compartida y sirvió para que la España de Luis Aragonés batiese en la final de Viena a Alemania por 1-0, con un solitario gol de Fernando Torres, que volvía a traer a nuestras vitrinas un título que “La Roja”  había conquistado por primera vez 44 años atrás.