Los Juegos del Siglo XXI: Bolt y Phelps

Sydney 2000: Los Juegos devolvían a Oceanía tras Melbourne. Cathy Freeman, deportista de origen aborigen fue la segunda mujer en encender el pebetero olímpico en una ceremonia que sirvió para reconciliar a esta minoría con los europeos que llegaron a la isla continente en el siglo XVIII. Los Juegos de Sydney fueron un éxito de asistencias, se vendieron más del 80% de las localidades. Además se batió el récord de países participantes, 199, destacando la exclusión de Afganistán por el régimen talibán que dominaba el país musulmán.

Además de encender la llama olímpica en el estadio de Sidney, Freeman obtuvo el oro en 400 metros lisos

Además de encender la llama olímpica en el estadio de Sidney, Freeman obtuvo el oro en 400 metros lisos

El gran héroe de los Juegos fue el nadador Eric Moussambani, de Guinea Ecuatorial, que nadó los 100 metros en casi dos minutos, llegando a hacer creer a la gente que llegaría a ahogarse. Moussambani es un héroe olímpico, no por ser un superhombre, sino por el esfuerzo, dedicación y capacidad de superación, valores encarnados en el espíritu olímpico que Pierre de Coubertin quiso rescatar con los Juegos modernos.

Cuatro años después Eric intentó competir en Atenas. Había rebajado su marca en 57 seg. sin embargo, un error formal de la federación guineana le impidió participar en Atenas.

Atenas 2004: Los Juegos volvían a la ciudad que les había visto renacer 108 años después. En Atenas participaron más de 11.000 atletas de 202 países. De estos Juegos destacaron el fondista Hicham El Gerrouj, el marroquí ganó el oro en 1.500 y 5.000 metros, algo que sólo había conseguido hasta la fecha Paavo Nurmi en 1924. Estos Juegos asistieron al nacimiento de una estrella: Michael Phelps, que ganó siete medallas, seis de ellas oros, igualando así el récord de Mark Spitz en Munich. Hasta dentro de cuatro años el mundo no vería confirmada el nacimiento de la leyenda del “Tiburón de Baltimore”, aunque los metales conseguidos por Phelps hacían presagiar que el estadounidense llegaría a convertirse en un mito.

Además, la selección de baloncesto de Argentina sorprendió al mundo tras imponerse al Dream Team en las semis de baloncesto y consiguiendo el oro en este deporte. Argentina es, hasta la fecha, el único equipo que le ha quitado a los norteamicanos un oro en un deporte que dominan claramente.

Los jugadores argentinos celebran con su corona de laurel, símbolo que se otorgó a los medallistas en Atenas, su oro ante EEUU

Los jugadores argentinos celebran con su corona de laurel, símbolo que se otorgó a los medallistas en Atenas 2004

En maratón el brasileño Vanderlei da Lima fue atacado por un perturbado irlandés. El retraso que le causó hizo que finalmente sólo pudiera alcanzar el bronce en esta prueba. Da Lima lideraba la prueba cuando fue atacado en el km 36. La ayuda del público le sirvió para restablecerse y entrar tercero en el estadio olímpico, con la ovación del público.

Pekín 2008: Los Juegos de Pekín causaron polémicas por dos razones. La primera, la ocupación que el régimen chino mantiene en Tíbet, y que hizo que la antorcha fuese atacada en ciudades como Londres, o boicoteada en San Francisco. En principio la llama olímpica haría una parada en Taiwán, pero las desavenencias entre las dos chinas impidieron la parada de la llama en este país.

La otra polémica vino por las altas tasas de polución de la capital china, que hasta triplicaba el mínimo exigido por la OMS en cuanto a la concentración de sutancias provenientes de la quema de combustibles fósiles. China tomó medidas contra esto, limitando el acceso de vehículos a la ciudad durante los JJOO, así como cerrando durante su celebración fábricas y plantas de construcción. La medida logró rebajar la contaminación un 20%, sin embargo, los límites de la OMS siguieron sobrepasados sobradamente.

En Pekín destacaron por encima de todo dos deportistas. Por un lado, Usain Bolt se convirtió en el hombre más rápido de la Historia, ganando el oro en 100 y 200 metros lisos y en 4×100 relevos. Bolt batió el récord del mundo, bajándolo hasta 9,69 seg. y marcando el récord olímpico que se mantendría hasta Londres 2012.

Por otro lado, Michael Phelps acrecentó su leyenda, ganando ocho oros en las pruebas de natación y superando así a Mark Spitz. En Pekín Phelps se convirtió en el mejor nadador de la Historia, dejando para Londres el toque final de su leyenda.

Phelps, portada de Sport Illustrated, posa con las ocho medallas de Pekín

Phelps, portada de Sport Illustrated, posa con las ocho medallas de Pekín

De Estocolmo ´12 a Amberes ´20

Los años 10 comenzaron de manera difícil para los JJOO. Por entonces, la escalada de tensión que vivían las potencias europeas había hecho que ediciones anteriores sirvieran más como motivo para aumentar dicha tensión entre las naciones que para fomentar el espíritu olímpico que Coubertin quería promover con los juegos de la Era Moderna. Ejemplo de esto fueron las tensiones nacionalistas con irlandeses y fineses de la anterior edición. Los Juegos saldrían fortalecidos de la edición de 1912, sin embargo, la hermandad y unión que querían promover las Olimpiadas fue insuficiente para detener la llegada de una de las grandes catástrofes del siglo: la Gran Guerra.

Estocolmo 1912: De la edición en Suecia se dijo que habían sido los mejores Juegos celebrados hasta el momento. Tomaron parte más de 2500 atletas de 28 países, varios de ellos debutantes, como Portugal, Japón o Egipto. En Suecia estaba prohibido el boxeo, por lo que este deporte desapareció en esta edición de las Juegos. Como anécdotas, en la prueba de Pentatlón participó el mismísimo general George Patton, que cinco años después participaría como capitán en la batalla de Cambrai con la fuerza expedicionaria estadounidense en Europa.

Precisamente este país sería el dominador principal de los Juegos, consiguiendo 63 medallas, 25 de ellas de oro. Patton quedó quinto en la prueba de pentatlón.

Otra anécdota fue la del japonés Shisho Kanaguri, maratoniano que abandonó la carrera sin avisar a los jueces y fue dado por desaparecido por las autoridades suecas. Kanaguri volvió a Japón pero contó por desaparecido para la policía sueca hasta 1966, cuando se descubrió que estaba viviendo en su país y había participado en más pruebas olímpicas. La televisión sueca se puso en contacto con él y le ofreció acabar la prueba de 1912, que Kanaguri completó a los 54 años en 8 meses, 6 días, 8 horas y 32 minutos.

La Primera Guerra Mundial impidió que los Juegos de 1916 se celebrasen en la sede prevista para ello, Berlín. Hasta 1920 no volvería la cita olímpica, en esa edición:

Amberes 1920: La ciudad belga fue elegida como sede para homenajear a los combatientes belgas de la Primera Guerra Mundial. El espíritu pacificador de la época creó un nuevo signo: la bandera olímpica de cinco anillos sobre fondo blanco. EEUU siguió dominando el medallero, con 95 metales, 41 de ellos, de oro. Sin embargo, el gran protagonista de estos Juegos fue Paavo Nurmi, uno de los mejores fondistas de la historia. Nurmi ganó tres oros en Amberes y fue el más conocido de los llamados “flying finns”, junto a Hannes Kolehmainen y Ville Ritola.

Nurmi ganó el oro en 10.000 metros, 8.000 campo a través y 8.000 campo a través por equipos.