Ronaldo y diez más

Cuando pienso en Portugal me acuerdo de la España de hace 15 años, aquella que llegaba a las fases finales sin un mal equipo y volvía con un chasco de narices, eliminada por errores arbitrales o actuaciones lamentables. La Portugal de ahora se parece a ese equipo que la prensa vendía como uno de los mejores. Y motivos para ello hoy. El combinado luso se ha plantado en las semis de esta Eurocopa yendo de menos a más y clasificándose en el “Grupo de la Muerte” por delante de la subcampeona del mundo, Países Bajos, compitiendo con la poderosa Alemania y contra una buena Dinamarca. En esta escalada de juego y efectividad ha destacado la evolución de su estrella, Ronaldo, protagonista de los dos últimos encuentros de los lusos.

Buque insignia

Por las botas del punta madridista pasa el 90% del peligro portugués, mucho más tras la lesión de Postiga. Cristiano Ronaldo es el autor de 3 de los 6 goles de los lusos y por sus botas han caído ya Holanda y República Checa. Ronaldo llega a esta semifinal con más hambre que nunca, tras una temporada brillante con el Madrid en la que ha marcado 46 goles sólo en Liga, cifra que no le ha valido para ser el máximo goleador del campeonato tras ser superado por Messi con 50 tantos. Y es que este pique entre ambos espolea a Ronaldo y le hace aún más peligroso. Ronaldo quiere este año el balón de oro. Además, las cuentas no saldadas con Piqué, Xavi o Iniesta pueden hacer el resto para la motivación del portugués.  La baja forma de Piqué unida al pique de Ronaldo es uno de los elementos más peligrosos para España, que tendrá que recurrir a un sistema de ayudas con Arbeloa, Busquets y Pedro para frenar a Cristiano.

10 más

Portugal no sólo es Ronaldo. Los de Paulo Bento son la revelación del torneo con pocas sorpresas. Quizás su 4-3-3 vea variaciones para frenar a España y podamos ver cómo se desenvuelven los lusos a la contra. Armas para ello tienen, a la velocidad y disparo de Ronaldo de une la habilidad de Nani o la seguridad defensiva de Pepe. Los carrileros son rápidos y con vocación ofensiva, sobre todo el renacido Coentrao. Sin embargo parte del peligro portugués pasa por las botas de sus centrocampistas: la creatividad de Veloso y Moutinho y la versatilidad del mohicano Meireles.

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